jueves, 18 de septiembre de 2008

Yoga:un puente hacia la salud de tu MENTE


El ser humano vive con una mente afligida,insatisfecha,siempre condicionada por la tensión doble que originan sus experiencias pretéritas dolorosas y sus ansiedades acerca del futuro.A ello se suman sus contradicciones internas. Las impresiones del subconsciente condicionan la conducta del individuo y no le permiten respuestas internas independientes,sino que le condicionan a respuestas mecánicas y muchas veces ciegas.El ser humano cree que opta libremente pero solo lo hace desde sus innumerable condicionamientos. Para superar sus tendencias en conflicto y sus neurosis tiene que reconocer su verdadera naturaleza original,ese ángulo sereno de la mente que le permita rescatar la visión pura que funciona más allá de la mente.
Tal es el propósito del Yoga, desarrollar la semilla de la Iluminación que hay en todo ser humano para ver a la realidad y a nuestro interior sin trabas ni conflictos, y acercarnos a la desnuda naturaleza de todo lo que existe.

Este es un extracto de Salud psíquica a través del Yoga que el maestro Ramiro Calle nos ofrece en su vasta ivestigación acerca de la Yogaterapia. El trabajo práctico que les entrego hoy a mis alumnos de Ashtanga Yoga Terapéutico es el siguiente:

1)Elige una posición cómoda, preferentemente sentado. Puedes apoyarte en la pared para estar erguido o adoptar sukkasana sobre un mat o almohadón.

2) Registra todos los apoyos del cuerpo: tus isquiones, tu rodillas, tus caderas, las curvas de la columna vertebral, la cabeza en eje y sin tensiones en los hombros.

3)Observa la calidad de tu respiración. Es lenta, es fluida, es entrecortada o profunda. Sigue observando hasta sentir que tu respiración se ha vuelto calma y profunda.

4)Ahora preguntate: ¿Quién Soy?

¿QUIEN SOY MAS ALLA DE MI CUERPO?
¿QUIEN SOY MAS ALLA DE MI PROFESION?
¿QUIEN SOY MAS ALLA DE MIS BIENES MATERIALES?
¿QUIEN SOY MAS ALLA DE MSI AFECTOS?
¿QUIEN SOY MAS ALLA DE MIS PENSAMIENTOS?
¿QUIEN ES EL QUE PIENSA?



Este ejercicio está adaptado de las enseñanzas de un gran místico y Yogui de la India: Ramana Maharshi.La enseñanza básica es la del Vedanta Advaita. La experiencia plena del Sí mismo es la meta; la indagación en la naturaleza del Sí mismo es el medio. Cuando la mente identifica el Sí mismo con el no-sí mismo (el cuerpo, etc.), hay esclavitud; cuando esta identificación falsa es eliminada a través de la indagación «¿Quién soy yo?», hay liberación.
Así , la Autoindagación es la vía directa enseñada por Ramana. La experiencia «yo» es común a todas las personas. De todos los pensamientos, el pensamiento «yo» es el primero que surge. Lo que uno tiene que hacer es indagar la fuente del pensamiento «yo». Éste es el proceso inverso de lo que acontece ordinariamente en la vida de la mente. La mente indaga en la constitución y origen de todo, que, al someterse a examen, se encontrará que es su propia proyección; no reflexiona sobre sí misma ni sigue su propio rastro hasta su fuente.
El descubrimiento del Sí mismo puede ser obtenido dando a la mente un giro hacia adentro. Esto no ha de ser confundido con la introspección de la que hablan los psicólogos. La Autoindagación no es la inspección por parte de la mente de sus propios contenidos; es seguir el rastro del primer modo de la mente, el pensamiento «yo», hasta su fuente, que es el Sí mismo. Cuando hay indagación adecuada y persiste, el pensamiento «yo» también cesa y hay la iluminación sin palabras de la forma «yo—yo», que es la consciencia pura. Esto es liberación, la liberación de la esclavitud. El método por el que se obtiene esto, como ya se ha mostrado, es la indagación, que, en el Vedanta, se llama jnana, conocimiento.

La vía de la Autoindagación es encontrada difícil para aquellos que no han adquirido la competencia necesaria en la concentración. La mente debe ser hecha primero pura y concentrada. Esto se hace a través de la meditación. Así pues, las diferentes vías, en su sentido secundario, son auxiliares a la vía directa, que es la Autoindagación. En este contexto,Ramana se refiere a tres grados de aspirantes: el más alto, el medio y el más bajo. Para el tipo más alto de aspirantes, la vía prescrita es la indagación Vedanta; a través de esta vía, la mente deviene quiescente en el Sí mismo y finalmente cesa de ser, dejando la pura experiencia del Sí mismo sin mancha y resplandeciente. La vía para el aspirante medio es la meditación en el Sí mismo; la meditación consiste en dirigir un flujo continuo de la mente hacia el mismo objeto; hay diversos modos de meditación; el mejor modo es el de la forma «Yo soy el Sí mismo»; este modo culmina eventualmente en la realización del Sí mismo. Para el tipo de aspirante más bajo, la disciplina que resulta útil es el control de la respiración, que, a su vez, resulta en el control de la mente.

Ramana explica así la diferencia entre jnana-yoga (la vía del conocimiento) y dhyana-yoga (la vía de la meditación): jnana es como amansar a un toro obstinado engatusándole con la ayuda de un manojo de hierba fresca, mientras que dhyana es como controlarlo usando la fuerza. Lo mismo que en el dhyana-yoga hay ocho divisiones, así también hay ocho divisiones en el jnana-yoga. Las de este último están más próximas a la etapa final que las del primero. Por ejemplo, mientras que el pranayama del yoga técnico consiste en regular y contener el aliento, el pranayama que pertenece al jnana consiste en rechazar el mundo de los nombres y las formas, que es no real, y en realizar lo Real, que es Existencia-Consciencia-Felicidad.

La realización del Sí mismo puede ser obtenida en esta misma vida. De hecho, la Realización del Sí mismo no es algo que haya que obtener como si fuera nuevo. Nosotros somos ya el Sí mismo; sólo el Sí mismo es. Es la ignorancia la que nos hace imaginar que nosotros no hemos realizado el Sí mismo. Cuando esta ignorancia es eliminada a través del conocimiento del Sí mismo, nosotros realizamos nuestra eterna Autonaturaleza. Al que ha obtenido esta realización se le llama un jivan-mukta (liberado en vida). Para los demás, puede parecer que él continúa teniendo un cuerpo. Se dice que para beneficio de esos otros, el cuerpo continuará mientras dure el residuo del prarabdha-karma (ese karma del pasado que ha comenzado a fructificar en la forma del cuerpo presente), y que cuando llegue el momento, el cuerpo morirá y el jivan-mukta devendrá un videha-mukta. Pero desde el punto de vista de la verdad absoluta no hay ninguna diferencia en mukti. Lo que hay que comprender, es que mukti o liberación es la naturaleza inalienable del Sí mismo.

Esto, en esencia, es la enseñanza de Bhagavan Sri Ramana en el Vichara-sangraham,( en la Universidad de Madrás-India)que quería compartir con mis alumnos.

Les deseo una felíz práctica!
Namasté!
Adriana Paoletta

1 comentario:

Claudia dijo...

Hola Adriana, muy lindo tu blog e interesante. Te felicito. Un abrazo. Claudia F.