martes, 14 de octubre de 2008

Hinduísmo y Pluralidad



En Raimon Panikkar encontramos definiciones del Hinduísmo que bien merecen ser consideradas. Tomamos como base sus afirmaciones en Los dioses y el Señor (, pp. 67-74, Ed. Columba, 1967, Buenos Aires).

En primer lugar, comienza afirmando que el Hinduísmo “representa una coexistencia pacífica de doctrinas totalmente opuestas”. Así cada uno de los seis dharsanas se ven a sí mismos como completos y opuestos a los restantes (recordemos un anterior artículo de Dharma sobre los dharsanas). Sin embargo, todos estos sistemas se proclaman hinduistas. Hay lugar para la heterodoxia, pero esa heterodoxia no es sobre una idea o sistema conceptual sino sobre la fidelidad o no a los Vedas.

Explicita Panikkar: “Debe tenerse en cuenta que aquí no se trata de una simple afirmación o negación, sino de una aceptación o de un rechazo. ¿De qué? ¿De una doctrina? Por cierto que no, puesto que existen una multiplicidad de doctrinas, un terrible matorral para la razón puramente lógica. Se trata simplemente del rechazo o de la aceptación de la autoridad de los Vedas; bien entendido, de su autoridad, no de su doctrina; del valor existencial y no del contenido esencial”. A continuación, cita el sincretismo de pensadores como Ramakrishna (quien acepta y hace confluir tanto los Vedas cuanto el Cristianismo y el Islamismo).

Posteriormente, Panikkar define al Hinduísmo como que “(…) no es una esencia ni una doctrina. Ni siquiera posee un nombre (ningún hindú se llamaría a sí mismo de esta manera; los otros, los cristianos o musulmanes, lo llaman así para distinguirlo). Pero el Hinduísmo tampoco es una idea”, y agrega luego que no tiene un fundador, ni un comienzo definido históricamente, que no posee dogmas en el sentido estricto de la palabra.


En tercer término, Panikkar escribe que mientras el llamado pensamiento occidental descansa sobre el principio de contradicción, el pensamiento indio se apoya en el principio de identidad. En Occidente, expresa Panikkar, ningún ser puede ser y no ser al mismo tiempo. Esto implica individuación y aislamiento de los entes unos de otros. Cada ente es intransferible y único. A no puede ser No-A. En cambio, la cultura india descansa sobre el dominio del principio de identidad. Es la búsqueda de que A sea A. De un predicado P idéntico al sujeto S. No se admite en última instancia la diferencia entre Dios y el mundo, el Ser y los entes. Aunque, aclara Panikkar en nota al pie: “Sería interesante hacer un estudio sobre la dialéctica de los contrarios (por ejemplo, luz y sombra en la Katha Upanishad, III, 1; VI, 5; vida y muerte en el Rig-Veda X, 121, 2) y compararla con la coincidencia oppositorum de la tradición cristiana”.
Finalmente, para Panikkar el Hinduísmo no es una esencia sino una existencia: “Es aquello que queda cuando se excluye todo lo demás. Es aquel resto inextinguible y no cristalizado del que luego brotan convicciones, ideas y sistemas. Es la base que soporta las concretizaciones posteriores, las diversas encarnaciones en las formas de pensar, en las culturas, etc.”. Y más adelante: “Hablando en términos occidentales, me permitiría afirmar que el Hinduísmo precisamente es una ex-sistencia, una actitud, un vaso que puede ser llenado con cualquier contenido. Es –y quiere serlo- la realidad y no el conocimiento de esta realidad. Es la verdad en el sentido de la verdad existencial y no una verdad o el conocimiento de la verdad, que es una limitación e interpretación (y aquí tocamos nuestro tema central) de la verdad”. Y finaliza: “El Hinduísmo no es, sino que existe en aquellos hombres de la India que no reniegan de él”.

Que el Hinduísmo es coexistencia de conceptos muchas veces antagónicos, siempre enmarcados en el respeto a la autoridad de los Vedas, es un hecho innegable. Aunque uno deba preguntarse, en tal sentido, qué es lo que sucede en Occidente con el corpus de conceptos del Cristianismo y la autoridad de su texto sagrado, si se toman interpretaciones religiosas como las bizantinas o la católica o la protestante y las contradicciones entre ellas, o en el campo de la filosofía –para poner simplemente un ejemplo-, entre las pruebas tomistas de la existencia de Dios y la crítica de Duns Scoto a las mismas.

Sin embargo, Carmen Dragonetti (La Tolerancia Hindú, en Yoga y Mística de la India, Kier, 1978, Buenos Aires), señala acertadamente que esa coexistencia de ideas lo es también de normas, ceremonias y ritos, y en menor medida de castas y estructuras sociales. Pero esta coexistencia de ideas y doctrinas se mantiene únicamente en este plano, porque la intolerancia hindú es grave en la observancia de normas y reglas: una vaca muerta por un musulmán “puede dar origen a terribles represalias contra toda la comunidad musulmana del lugar”, o –en otro ejemplo- los pensadores y grupos heterodoxos como budistas, jainistas y materialistas, que son objeto de repudio por los hindús”.

La pluralidad debe entonces circunscribirse adecuadamente a la actitud filosófica hindú, y delimitarla claramente de la realidad histórica en que esa pluralidad se ha situado. En otras palabras: pluralidad hacia adentro, rígido cumplimiento de normas en todo espectro.

Daniel López Salort

domingo, 12 de octubre de 2008

Yoga Terapéutico



El Yoga terapéutico, es aquél que se usa para mejorar la salud a nivel físico, mental, emocional y energético.
Es un yoga sencillo que por definición debe estar al alcance de todas las personas, con opciones para que cada cual haga lo que mas le convenga en función de su estado y de sus capacidades.
Con una práctica constante se pueden llegar a prevenir o combatir distintos tipos de afecciones del cuerpo y/o la mente. Para que el Yoga sea realmente terapéutico hay que trabajar la inmovilidad y la concentración, en definitiva esto es lo que distingue a un yogui de un contorsionista o un gimnasta.
La inmovilidad ayuda a tomar conciencia del propio cuerpo y de ella se obtienen los siguiente beneficios fundamentales:
1)Masaje sobre vísceras y órganos
2)Estimulación del sistema nervioso vegetativo .
3) En un estadio superior, la inmovilidad nos permitirá acceder al calma de la mente , " a la cesación de los movimientos del pensamiento" como diría Patanjali, para acceder a la vivencia del espíritu que mora en nuestro interior.


Si vemos las posturas de flexión lateral de la columna se da un masaje por presión sobre el hígado (lado derecho) y sobre el bazo y el páncreas(lado izquierdo).
El masaje sobre estas vísceras hacen que estas se vacíen de sangre, luego, al deshacer la posturas estas mismas vísceras se llenan de sangre renovada, cumpliéndose una función de limpieza y drenaje.
La estimulación del sistema nervioso vegetativo parasimpático, favorece el estado de relajación, esto es muy importante porque en la vida cotidiana funcionamos con el sistema simpático a base de adrenalina, regulando el parasimpático logramos regular la frecuencia cardíaca la presión arterial,mejoramos el funcionamiento del aparato digestivo, la función respiratoria y la secreción de las glándulas endocrinas.

La toma de conciencia es indispensable para la disolución de bloqueos energéticos que están ligados a los bloqueos emocionales, la energía corporal se hace más fluída, superándose de esta forma los conflictos a nivel emocional mediante un aprendizaje con el cuerpo(de allí el nombre de este blog).
Por estas razones el Yoga terapéutico es el mejor tratamiento para el estrés,la depresión , los dolores de espalda,el insomnio y el aparato circulatorio.
Cuando nos damos cuenta que nuestro equilibrio vital se ha descompensado es cuando el Yoga terapéutico aparece como una herramienta indispensable para el alineamiento de nuestro cuerpo y mente.
En el Yoga terapéutico se usan herramientas de la psicología transpersonal, de forma tal que se pueda lograr una introspección que permita afrontar las causas de los trastornos físico -mentales, es importante también el trabajo en grupo que permite el feedback necesario para acelerar los procesos,aunque en su inicio el trabajo del maestro debe ser personalizado.
Se trata entonces de enseñar a los alumnos a liberarse de sus propios esquemas mentales inconscientes que los condicionan y oprimen.
Este proceso podemos decir que se divide en tres fases ,conocer, aceptar e integrar, empleando distintas técnicas como las asanas,el pranayama, la relajación y la meditación .
En este proceso es importante que el profesor de Yoga sea un amigo en el camino,capaz de facilitar a sus alumnos la vivencia de sus procesos y posterior integración de conductas saludables.
Es importantísimo que el alumno intuya si el profesor disfruta de lo que hace.
Así también es indispensable que el maestro transmita al alumno la capacidad de disfrutar el efecto sedante de la respiración,la agradable sensación de estiramiento(recordemos que hay pocas cosas mas placenteras que estirarse después de haber dormido),los efectos benéficos de las posturas y el poder desconectarse.
Dentro del Yoga siempre el límite es el dolor , nunca debe forzarse porque en el dolor el cuerpo nos está diciendo ¡hasta aquí!
Por último voy a dedicar un párrafo a la gran enfermedad de nuestros tiempos , la ansiedad.


Muchos cuadros secundarios (ej: contracturas,depresión, etc) derivan de un cuadro primario de ansiedad. Para superar este cuadro primario debemos atravesar una fase educacional, la práctica de asanas de gran poder ansiolítico, el trabajo sobre la respiración diafragmática profunda,la relajación consciente y la meditación.

No podemos operar sobre la mente si no abordamos primero la fase fisiológica.
Finalmente el profesor debe hacerle conocer al alumno como se producen los desequilibrios y como se mantienen pues reconocer los efectos es el primer paso hacia la sanación.

Namasté!

sábado, 11 de octubre de 2008

Patanjali y los Yoga Sutra.


Podemos considerar que el Yoga tiene dos escuelas fundamentales: Rāja-Yoga, destinado al control mental, y Hatha-Yoga, que enfatiza el control corporal. En el primer caso, los textos canónicos son los de Patañjali, Vyāsa y Vācaspati Misra. En el segundo aspecto, los de Goraksanātha.

Los Yogasūtras de Patañjali se remontan entre los siglos III y IV d.C. Son textos que no aparecen como una unidad sino más bien como partes diferentes, incluso desiguales interiormente cada una de estas partes, lo que refuerza la creencia de que se tratarían de diversas fuentes de origen habiendo sido sintetizadas por algún trabajo de compilación posterior. Se sostiene que Patañjali no ha sido un creador del sistema sino más bien su recopilador, y también hay dudas si el Patañjali que estamos hablando en materia de Yoga es o no el mismo que el Patañjali el Gramático.


Los Yogasūtras de Patañjali se dividen en cuatro libros, referidos a:

a.Concentración de la mente.
b.El método.
c.Los poderes resultantes.
d.El aislamiento del espíritu.


No debemos olvidar que el aparato conceptual que se halla detrás del Yoga es la escuela ortodoxa del Sāmkhya. En total son 195 sūtras o aforismos.

En el método hay ocho miembros o caminos que el yogui debe observar rigurosamente, no debiéndoselos entender como uno después de otro sino de elaboración y práctica simultánea:

a.Abstinencias: no hacer daño, no mentir, no robar, pureza sexual y renunciamiento. No son recomendaciones de orden moral sino de sentido pragmático riguroso.

b.Obligaciones: limpieza o aseo, satisfacción o aceptación de la realidad personal, ascetismo, estudio y devoción a lo Absoluto (aquí tienen gran importancia los mantras).



c.Posturas:
se trata de los ejercicios yóguicos que favorecen la concentración y meditación.

d.Control de la Respiración: se trata de controlar el número y modo de las respiraciones para dominar a éstas y tener el poder sobre el funcionamiento del propio cuerpo.

e.Control de los sentidos: partiendo del método de concentrar la mente en un solo punto, lo que se busca es que los sentidos se aparten de los objetos y la persona se centre en sí misma (esto lleva a que investigadores y pensadores como Mircea Eliade consideren que no hay éxtasis en el Yoga sino éntasis: el sujeto en sí mismo, no en el Absoluto o Divinidad).

f.Concentración: práctica que su solo nombre lo indica, es decir, evitar la dispersión de la mente enfocándola en un solo punto.

g.Meditación: la mente concentrada puede meditar en un solo contenido, y luego volverse sobre sí misma.

h.Samādhi: La meditación culmina sin un meditador. Sujeto y Objeto desaparecen en la meditación misma. No hay yo ni hay mundo. Similar al trance místico de otras experiencias y caminos, tales como la mística cristiana o sufí. No es posible narrar lo que sucede en el Samādhi (tal como el cristianismo habla en su teología negativa, como en el Maestro Eckhart).

Al decir de Paul Masson-Oursel: “El yogin no se interesa por la naturaleza ni por la sociedad. Su mundo es su cuerpo. No emite ni postula juicio alguno” (1), su escenario es él mismo, su logro no nos he dado conocer, pues trasciende el lenguaje y la realidad de los pensamientos. Camino impar el de la India a través del Rāja-Yoga, camino para pocos.

Daniel López Salort

domingo, 5 de octubre de 2008

La respiración y el estrés

Denominamos respiración a las acciones internas que implican una transferencia de gases en el cuerpo. Sin embargo, la acción mecánica que pone en marcha la respiración es la inspiración. El papel de ésta es conducir aire hasta los pulmones donde tiene lugar el intercambio de gases y luego expulsarlo otra vez a la atmósfera. Pero nosotros no llevamos el aire a los pulmones de forma consciente. Simplemente, expandimos la cavidad pectoral creando una succión que lleva el aire a los pulmones a través de los conductos superiores.
En descanso, la cavidad pectoral puede ser agrandada de muchas maneras. La especie de caja formada por las costillas puede ser presionada hacia afuera (respiración torácica o pectoral). Los hombros pueden ser comprimidos y empujados hacia arriba (respiración clavicular). La base muscular del pecho puede ser empujada hacia abajo (respiración diafragmática), Todo el mundo utiliza diferentes combinaciones de estas técnicas respiratorias, pero, no obstante, la investigación ha demostrado que solamente una de ellas es realmente eficaz y ésta es la respiración diafragmática. Cualquiera de las otras mencionadas utiliza una cantidad de energía ostensiblemente mayor en el proceso de inhalar oxígeno y expulsar el dióxido de carbono.

El diafragma es quizá de los elementos más citados en las técnicas respiratorias de hoy en día. Consta de una serie de músculos dispuestos en forma de media bóveda que separa la cavidad torácica de la pectoral y abdominal. Está colocado horizontalmente a través del torso y conectado a las costillas inferiores. Durante la inhalación, la cúpula del diafragma se desplaza hacia abajo creando un vacío parcial que obliga a expandirse a los pulmones. Al mismo tiempo, la musculatura abdominal se relaja y sobresale ligeramente.

Esta forma de respirar es la más saludable por muchas razones. Debido a la fuerza de la gravedad, la distribución de la sangre en los pulmones favorece a las áreas inferiores.mezcla de oxígeno y sangre más perfecta Por medio de la respiración diafragmática se atrae hacia estas zonas una mayor cantidad de aire, lo que permite una . Esta respiración es también la más fácil e implica un gasto de energía mínimo.

Durante la respiración torácica el aire va a la zona alta de los pulmones, mientras que la mayor parte de la sangre permanece en la zona inferior de los mismos sin mezclarse tan bien con el oxígeno como en la respiración diafragmática. Los individuos que son eminentemente "torácicos" inspiran con mucha más frecuencia que los "diafragmáticos".

A pesar de que la respiración diafragmática es el método más eficaz, muchos de nosotros fracasamos al utilizarlo. Por otra parte, los lactantes sanos y los niños conocen generalmente la forma más adecuada de respirar, pero sin embargo ciertas actitudes culturales alteran nuestros instintos hacia la respiración torácica, dado que un abdomen sobresaliente no se considera "hermoso".

La respiración puede curar
La respiración diafragmática, al igual que la respiración alternada a través de las fosas nasales, está vinculada con ciertas emociones. El Dr. Alexander Lowen, discípulo de Wilheim Reich, ha dicho que "la profundidad de la respiración afecta la intensidad de los sentimientos". Sostiene que conteniendo la respiración los sentimientos pueden ser reducidos a su mínima expresión y finalmente inhibidos por completo. Esta sería la razón —afirma— por la cual tendemos a contener la respiración en momentos de gran estrés. Por medio de ejercicios apropiados a la relajación muscular y que permiten a su vez una respiración correcta, Lowen piensa que una serie de emociones reprimidas pueden ser liberadas y tratadas. En base a ello utiliza ejercicios de respiración como parte de la psicoterapia. Sin embargo, incluso sin ninguna terapia, el cuerpo descarga automáticamente sus tensiones algunas veces a través de un profundo suspiro, una risa nerviosa o un gruñido.

A todos nos resulta familiar el consejo dado a un niño presa de una histeria repentina: "Cálmate. Respira profundamente varias veces y cálmate".

El uso de ejercicios de respiración para ayudar a establecer un estado de calma está siendo cada vez más aceptado. El Dr. Phillip Muernberger, un experto en problemas de estrés, ha llevado a cabo numerosos tests utilizando técnicas respiratorias En dos estudios independientes, J.V. Hardt y B, Timmons muestran la existencia de una relación existente entre la respiración y las ondas cerebrales. Descubrieron más ondas alfa —que se sabe aparecen cuando el individuo está relajado—, durante el proceso de respiración profunda. Por otra parte, hallaron menos cuando los sujetos se hallaban realizando una respiración rápida y superficial. Las ondas alfa están en mejor correlación con la respiración diafragmática que con la torácica.
El Dr. Paúl Stoksted, investigador danés, piensa que el ciclo nasal está controlado por un centro nervioso denominado ganglio estrellado, ubicado en la base del cuello. Ha experimentado su teoría por medio de bloqueos y desbloqueos alternativos de la transmisión nerviosa a través del ganglio y observado además los inicios y finales del ciclo, reflejados en el cierre y apertura de las fosas. Cree que estos nervios son estimulados finalmente por el hipotálamo, la parte del cerebro que controla las funciones autónomas como la temperatura corporal, la presión sanguínea, la palpitación cardiaca y la toma de conciencia de las sensaciones de placer y dolor. Si el respirar y el placer surgen de una fuente común, es muy posible que puedan estimularse mutuamente.

El sistema nervioso autónomo está dividido en dos ramas: el sistema Simpático y el sistema Parasimpático. El segundo está directamente relacionado con el control de las actividades de reposo —el descenso del ritmo cardiaco y del metabolismo en general—, mientras el primero sirve para acelerar todos los procesos. Bajo cualquier circunstancia en que nos hallemos afectados por el estrés físico o emocional, el cuerpo se adapta a él con anticipación poniendo en acción la rama simpática, es decir, haciendo subir el ritmo cardiaco y acelerando la respiración. Esto se conoce como "respuesta de huida o de lucha". Muchos investigadores opinan que esta respuesta fisiológica, vinculada a las emociones, puede ser perfectamente controlada si la persona aprende a relajarse. El Dr. Herbert Benson, de la Escuela Médica de Harvard, aborda la misma idea en su libro "La respuesta de relajación". Considera que una respiración adecuada es una parte esencial del proceso de relajación, dado que puede ser utilizada para controlar respuestas fisiológicas que siempre se consideraron más allá de todo posible control consciente.

Cuando inspiramos, el tono simpático tiende a aumentar y, cuando espiramos, es el tono parasimpático el que aumenta. A través del control consciente de la respiración es posible disminuir o acelerar las actividades del sistema que ocasiona cambios en los modos y funciones del organismo. La respiración podría ser incluso la clave de las extraordinarias pruebas de control corporal que realizan algunos yoguis.

El Dr. Rudolph Ballentine, del Himalayan Institute, ha dicho que "a partir de nuestra propias investigaciones y de lo que podemos deducir de las llevadas a cabo por otros, sabemos que la respiración está vinculada directamente con el funcionamiento de los órganos, las emociones y la mente. Si esto es cierto, y si se tiene en cuenta que el proceso de respirar puede ser controlado a voluntad, bastaría pensar en el potencial que encierran las técnicas respiratorias para corregir cierta clase de problemas psicológicos y fisiológicos. Tal vez incluso sea posible detectar la susceptibilidad a determinada enfermedad en un individuo, por ejemplo, estudiando sus patrones respiratorios y contrarrestando entonces la patología incluso antes de que aparezca".

Modelo de ejercicio respiratorio
Los seres humanos modernos y civilizados tenemos frente a nosotros toda una amplia gama de agentes productores de tensión que nuestros antepasados apenas conocían, pero, sin embargo, la respuesta física sigue siendo la misma. Dado que la mayoría de nosotros no tenemos la opción de acabar con el estrés a través de la huida o de la lucha, éste se acumula, conduciendo irremediablemente a la tensión.

Una sencilla técnica de respiración puede hacer descender la presión de la sangre y disminuir paulatinamente los estados de ansiedad.

La respuesta de relajación aquieta y equilibra el sistema nervioso simpático. La técnica en sí es muy simple: nos sentamos tranquilamente en alguna posición cómoda (cuidando de mantener algunos elementos esenciales; la espalda ligeramente recta, la barbilla algo inclinada sobre el pecho, etc.) y permanecemos durante algún tiempo relajando profundamente todos los músculos, desde los pies hasta la cabeza. Se debe respirar a través de la nariz de forma consciente y alerta durante el proceso. Al espirar puede pronunciarse aprovechando la salida del aire el mantra "yo soy". Una vez comenzado esto, seguiremos respirando de esta manera, tranquilamente, durante 10 ó 20 minutos. El ejercicio se puede practicar fácilmente una o dos veces al día.

Adriana Paoletta

Teoria Via: M. Salgado

sábado, 4 de octubre de 2008

Swara Yoga: La ciencia Tántrica de la Respiración Cerebral.Swami Muktibodhananda

Swara Yoga: La respiración a través de Ida y Pingala


Las dos sílabas que componen la palabra Hatha , encierran su verdadero
significado. Ha quiere decir luna y tha quiere decir sol.Hatha Yoga es la unión del sol y de la luna. Dentro del cuerpo el sol y la luna representan simbólicamente la fuerza vital y la fuerza mental.Cuando estas dos fuerzas se equilibran se despierta una tercera fuerza conocida con el nombre de Kundalini.

El sol representa el nadi Pingala, que conduce la energía vital y la luna al Nadi Ida, que conduce la energía mental.Estas energías son las dos caras de una misma moneda y rigen el funcionamiento del hombre en todas las facetas de su vida.El Yoga tiene como objetivo primordial, mantener el equilibrio entre ambas fuerzas, ya que de ello depende la salud psicofísica y el desarrollo espiritual del hombre.

¿Cómo repercuten estas fuerzas en nuestra vida?

Los nadis Ida y Pingala están conectados con las fosas nasales, el sistema nervioso autónomo y los hemisferios cerebrales.


Nadi Ida : está vinculado a la fosa nasal izquierda (Swara Lunar), al sistema nervioso parasimpático y al hemisferio derecho del cerebro.

Nadi Pingala: está ligado a la fosa nasal derecha (Swara Solar),al sistema nervioso simpático y al hemisferio cerebral izquierdo.

La actividad de los nadis fluctúa .A lo largo del día y de la noche, el flujo respiratorio va cambiando alternativamente de una fosa a la otra en intervalos de una a dos horas. Este pasajero predominio de la actividad de una fosa sobre la otra asegura el equilibrio del cuerpo-mente y es regulado y condicionado por las distintas variables;entre otras las posiciones del sol y la luna, el clima, la actividad que desarrolla la persona, los deportes y el tiempo de descanso.
Si la respiración de una fosa prevalece durante un tiempo superior a dos horas, es síntoma de que existe algún desequilibrio debido a un exceso de calor o frío en el organismo. La alternanacia adecuada de la respiración nasal, garantiza el equilibrio de la temperatura corporal y de todas las funciones fisiológicas.

La alternancia de la respiración nasal es conocida en la medicina como rinitis pendular, y el Swara Yoga, una antigua rama yóguica poco conocida en Occidente, estudia en profundidad las repercuciones de dichas fluctuaciones respiratorias.

A lo largo del día, debe predominar durante 12 horas la respiración solar y otras doce horas la respiración lunar.Esto no significa que la alternancia tenga que ser matemáticamente perfecta. Hay muchas circuntancias cotidianas que modifican este flujo: durante la noche hay más predominio de la respiración por la fosa izquierda y durante el día , de la fosa derecha.

Todas las prácticas del Yoga inducen a un equilibrio natural de ambos Swaras( Solar y Lunar), para crear un equilibrio entre las fuerzas de extroversión e introversión de la persona, el equilibrio sincrónico de ambos hemisferios cerebrales y el sistema nervioso central.

Adriana Paoletta